Página 5 de 11« Primera...«34567»...Última »

Twisted Sister – Hot Love

El disco Come Out And Play de Twisted Sister, cuarto LP de su carrera, parecía puro maná caído a los regazos del combo tras largos años de esfuerzo, unos laureles que se evaporarían en la consiguiente gira de presentación. La cancelación de fechas haría palidecer la salud del combo. El drama se mascaba al igual que la tragedia, y hasta el baterista A.J. Pero se desentendió del proyecto temiendo la caída en picado. El vinilo Love Is For Suckers del 87 sería su adiós hasta el estreno de siglo renovado, una grabación que sonaba algo más suavizada gracias a sencillos irresistibles como Hot Love.

Danger Danger – Rock America

Procedentes de Queens, Nueva York, Danger Danger supieron desde sus comienzos beber del mejor rock melódico americano y añadirlo sus buenas gotas de hard estilizado. Para cuando en 1989, dos años después de su fundación, editan su LP homónimo el proyecto ya cuenta con el talentoso guitarrista Andy Timmons que logra sacar el jugo a canciones como este Rock America de clara influencia Survivor.

Sha Na Na – At The Hop

Durante los primeros años de la década de los 70, formaciones respetuosas prendadas por el rock and roll primario, el rockabilly, al igual que la estética de los rockers, greasers y teddy boys, según al lado del océano que les pillase, reforzaron un revival olfateado desde las postrimerías del decenio anterior. Los norteamericanos Sha Na Na clavaron su pendón en el evento hippie por excelencia, un festival de Woodstock que en 1969 escuchaba a unos plateados chicos con tupé desgañitarse en melodiosa conjunción reproduciendo himnos de las jukebox cincuentas como el ‘At The Hop’ de Danny And The Juniors.

Manowar – Manowar

Manowar se formaron en 1981 al unirse el ex Dictators Ross “The Boss” con el bajista Joey DeMaio. A partir de ese momento deciden reclutar al batería Donnie Hamzik y a un vocalista que acabaría siendo como Rob Halford para los Judas Priest: Eric Adams. En los 80 las bandas de hair metal y de adult oriented rock invadían Norteamérica con sus melodías. Manowar deciden desde un primer momento ser la antítesis de estos grupos. Para demostrarlo, publican en 1982 su primer trabajo bajo el nombre de Battle Hymns. Este disco es un compendio de ocho canciones de heavy metal puro y duro con algunos ramalazos de excitante crudeza sucia que no se encontrarían en sus posteriores trabajos más técnicos.

Spock’s Beard – In The Mouth Of Madness

El CD The Kindness Of Strangers no tardaría en llegar a la casa de Spock’s Beard en 1997 rompiendo con aquello de nunca segundas partes fueron buenas. Este trabajo ya era el tercero y seguían con una racha envidiable. No tardaron en salir los que aseguraban que Spock’s Beard había sabido tomar lo mejor del neo progresivo añadiendo unas gotas importantes de la onda clásica de unos Gentle Giant desmelenados. Todo seguía un imparable camino ascendente, y una canción cual ‘In The Mouth Of Madness’ estaba ahí para confirmarlo.

The Cars – Heartbeat City

A finales de los 70, y sobre los escombros de la agonizante escena punk de ambos lados del Atlántico, comenzó a surgir un nuevo movimiento que unía el sentimiento de urgencia juvenil de sus predecesores con el interés por la comercialidad y la imagen heredados del mejor pop de diseño. Este movimiento fue bautizado como new wave, y sus paladines fueron bandas como The Police, Pretenders, Talking Heads, Blondie

Procedentes de la apacible Boston, The Cars nunca gozaron en Europa del predicamento de los anteriores, aunque en Estados Unidos fueron realmente grandes, vendiendo millones de discos y haciendo tours multitudinarios. ‘Heartbeat City‘, del LP de igual título publicado en 1984 por Warner, atesora una de las intros de teclados más referenciales de toda la década.

Grandmaster Flash & The Furious Five – The Message

Aunque en 1976 se moviese con su sencillo ‘Super Rappin‘, el dj Grandmaster Flash triunfó realmente con rotundidad en el 82 junto a sus compañeros de viajes, los Furious Five. El LP en cuestión que le dio la fama sería The Message, un trabajo en el que, utilizando instrumentos eléctricos, se amalgamaba el funk de base con los primeros escarceos de los textos rapeados. Aquel lanzamiento no sólo acertó en la diana, ya que también trabajó cual avance revolucionario. Así lo demostraban tonadas como el tema título de aquella obra.

Alice Cooper – Lost In America

Entre los escarceos estilísticos sin ton ni son de Alice Cooper a partir de la segunda mitad de los años 70, y su para entonces ya galopante adicción alcohólica, el cantante dio tumbos como pudo el resto de la década. Crudo, introspectivo, minoritario, el cantante funcionó desde un estado anímico muy dado a las rachas inestables de creatividad. El cinemático vinilo Lace And Whiskey y el espectacular directo The Alice Cooper Show (ambos del 77), abrieron las puertas de esos días nublados con títulos como Flush The Fashion, Special Forces, Zipper Catches Skin o Da Da, en la primera mitad de la edad del plástico, tan ochentas ella.

Tal vez From The Inside de 1978 sería la última polea con la que alzarse unos metros para mirar atrás y ver cómo le cundió aquella efervescente pesadilla musical de tres años antes; pero en esta ocasión Bob Ezrin no estaba detrás para sujetarle. 1986 y Constrictor resultaron su resurrección. Desde ese momento se reinventa sin parar acertando con trabajos como Trash, Hey Stoopid o este The Last Temptation de 1994, en el que con su canción ‘Lost In America’ realiza una dura crítica a la sociedad norteamericana.

Faster Pussycat – Bathroom Wall

Tomando su nombre del clásico filme de Russ Meyer Faster, Pussycat! Kill! Kill!, Taime Downe inventa en Hollywood otra forma de entender el sleaze. El grupo reunía temas intachables como el escogido aquí, ‘Bathroom Wall’, de marcados estribillos que con frecuencia tienen conexiones con la base fundacional que mitificaron los New York Dolls. Su álbum homónimo del 87 es una auténtica joya para los bucaneros amantes de tesoros canallas. En su etapa ochentas sólo editaron dos vinilos, trabajos que fueron eclipsados por los de otros contemporáneos que picaron más alto. En la sala Cathouse (de la que era copropietario el propio Downe) se convirtieron en dioses, inmortalizados para la ocasión por el documental The Decline Of Western Civilization Part II: The Metal Years.

Bobby Darin – Splish Splash

La historia de Bobby Darin se sustenta gracias a su pasión por la vida y por la música, a esa inquietud e ímpetu que le hicieron crecer de infante aquejado de fiebres reumáticas y complicaciones cardiacas a crooner experimentado, adorable sabelotodo que se desenvolvía con la fluidez de un docente en cualquier tipo de ambiente artístico. A finales de los años 50 se enfundó en un chispeante rock & roll adolescente, ‘Splish Splash’, al que siguieron otros sencillos de similares maneras. En la siguiente década pasó al estilo de Las Vegas, rozando el swing untado en jazz, para acabar convertido en poético cantautor pacifista.

Su concepto de la melodía sumado a la cadencia candorosa de su garganta para las baladas –‘Try To Remember’– o su rítmica en el swing corredor –‘It’s Today’– mutan a Darin en todoterreno de las tablas. Impensable para aquel muchacho al que su médico no le daba más de dieciséis años de vida. El 20 de diciembre de 1973, y cumplidos los 37, fallecía uno de los más grandes talentos que han dado los micrófonos de Norteamérica.

Página 5 de 11« Primera...«34567»...Última »